En el cumpleaños de mi actor favorito (que ha estado en la capilla últimamente), decidí por fin ver la última película que me quedaba de su filmografía (theatrical release, como dicen los gringos). Siempre supe sobre la polémica que rodeaba a “Don’s Plum” desde sus inicios: una película que debía ser un corto, una trama que no resultó como se esperaba y una demanda para que la cinta no fuese estrenada en Estados Unidos; era muy difícil encontrarla, no la daban nunca en el cable y no estuvo disponible de verdad en internet hasta hace un par de años.
El resentimiento de Leonardo DiCaprio y de Tobey Maguire hacia “Don’s Plum” es justificado; la película es pésima. La historia sigue a un grupo de amigos que se reúne en su lugar regalón, llamado precisamente Don’s Plum, restaurante en donde hablan de la vida sin tapujos, ni siquiera con las novias/amigas que invitan a la junta. El grupo es insoportable; es como ese grupo del colegio que nunca se quedaba callado, el que creía que eran los más chistosos y que, al final, solo era un grupo de insoportables. Todas sus conversaciones terminan en insultos, en discusiones y en peleas físicas, lo que, a los quince minutos, ya se vuelve aburrido.
La película debía ser un corto y debió haber seguido esa regla, porque la historia se da vueltas en sí misma y se vuelve tediosa; la mayoría de los diálogos fueron improvisados y se nota, porque ni siquiera hubo un esfuerzo en intentar seguir una línea. Las actuaciones principales son todas iguales y no hay ningún personaje que destaque; debió haberse quedado donde estaba no más, no nos perdimos de nada.
Siento que la nostalgia por los años '80 está bajando un poco para darle paso a la nostalgia por los años '90, o quizás uno de los efectos post-pandemia fue que todo el mundo está mucho más nostálgico que antes. Sea cual sea la razón, la nostalgia por los años '90 es mucho más entretenida, ya que algunos de nosotros sí disfrutamos de esa época.
"I Saw the TV Glow", escrita y dirigida por Jane Schoenbrun, evoca recuerdos de esos programas para adolescentes como "¿Le Temes a la Oscuridad? o "Cuentos de la Cripta", programas que daban pasada la medianoche y que podían causar pesadillas o buenas conversaciones el lunes siguiente en el colegio. La película se enfoca en un programa de misterio llamado "The Pink Opaque", protagonizado por Isabel y Tara, quienes deben combatir los malévolos planes de Mr. Melancholy en cada capítulo del sábado por la noche.
Owen (Justice Smith) y Maddy (Jack Haven) son dos adolescentes retraídos y solitarios que comienzan a ser amigos gracias a su fanatismo por The Pink Opaque; se juntan en casa de Maddy a ver el programa hasta que, cierto día, ella le cuenta a Owen que planea escapar de casa. Owen, siempre tímido y temeroso, no puede unirse a Maddy y decide quedarse atrás sólo para volver a encontrar con ella años después; Maddy reaparece con la noticia de que ha estado dentro de las historias de The Pink Opaque todo esto tiempo.
Si a Owen se le hacía difícil entender la historia de Maddy, ya que sonaba bastante increíble, a mí también se me hizo algo complicada de seguir; en "I Saw the TV Glow", la realidad se mezcla con la ficción de la ficción dentro de una estética hermosa de rosado y de luces de neón, por lo que es fácil dejarse llevar, pero también es fácil olvidar en qué lugar podemos estar.
A todos nos ha traumado la cancelación de un programa, pero "I Saw the TV Glow" lo lleva al extremo.