Siempre temo cuando se trata de películas de Ingmar Bergman, porque me parece de esos directores que hace películas eternas y experimentales que los cinéfilos fingen amar; me pasó con “The Seventh Seal”, por ejemplo, y casi ni la veo por completo, pero sabiendo que “Autumm Sonata” se trataba de una relación entre madre e hija, tenía más fe esta vez.
“Autumm Sonata” se centra en la historia de Charlotte (Ingrid Bergman) y Eva (Liv Ullman), madre e hija que no se han visto en siete años. Charlotte es una famosa pianista clásica que sacrificó varios momentos de la maternidad de sus hijas, Eva y Helena (Lena Nyman), a cambio de su reconocida carrera; ambas crecieron, pero las heridas que dejó ese abandono las marcó para siempre. Eva se casó y perdió un pequeño hijo, mientras que una enfermedad dejó a Helena paralítica.
Cuando Charlotte aparece en la casa de Eva, luego de siete años sin verse, las emociones primero son de alegría y nostalgia, pero, cuando llega la noche, ambas empiezan a sacar los trapitos al sol; la infancia feliz que Charlotte creía que sus hijas habían tenido queda expuesta como lo contrario con cada reproche justificado de Eva. El conflicto se da en un solo oscuro escenario y entre diálogos perfectamente actuados que sacan a relucir todos los roces entre madre e hija que son difíciles de afrontar, pero fáciles de entender. “Autumm Sonata” me llegó hasta el alma y cualquier duda que tenía sobre Bergman desapareció a los diez minutos. Por ahora.
No soy muy fanática de los remakes, pero hay dos que me gustan mucho: “The Texas Chain Saw Massacre” y “Dawn of the Dead”; me gusta tanto esta última que nunca me había dado el tiempo de ver la versión original de 1978. De hecho, no me doy el tiempo de ver muchas películas de zombies, porque las historias tienden a concentrarse mucho más en los humanos que en los zombies y se entiende, porque al ser criaturas que no hablan o que no piensan, no hay mucho desarrollo que mostrar, pero el ver a un grupo de personas siempre tratando de sobrevivir o tratando de averiguar de dónde salió esta desconocida plaga se me hace medio aburrido, como ver siempre el origen del superhéroe en las películas de Marvel. Hay muy pocas películas de zombies que consiguen hacer algo diferente, pero “Dawn of the Dead” no es una de esas.
La película sigue a un grupo que se esconde en un mall luego del brote de una plaga que transforma a los humanos en una especie de caníbales y los hace alimentarse de otros humanos; el remake siguió la misma historia con la diferencia de que la versión de 2004 se centró en una protagonista y en varios sobrevivientes que lograron entrar al mall, pero la original sólo se centra en cuatro personajes: dos policías, Peter (Ken Foree) y Roger (Scott Reiniger); una ejecutiva de televisión, Francine (Gaylen Ross) y su novio piloto, Stephen (David Emge). Ellos llegan al lugar en el helicóptero de Stephen y, aunque al principio disfrutan de los lujos y diversiones del mall, pronto tienen que enfrentar la amenaza no solo de los zombies, sino que también la de un grupo de saqueadores.
Luego de dos horas de ver solo conversaciones y paseos alrededor del mall, “Dawn of the Dead” por fin tiene un cambio y algo más de movimiento y algo más de zombies al final de la historia; el resto de la película se me hizo muy tediosa y me hizo recordar a películas como “World War Z”, en donde solo hay diálogos, los personajes te explican todo y la amenaza zombie es casi inexistente. Entiendo que quizás se deba a la época o quizás porque sea una de las primeras películas de este género, incluso ni siquiera hay quejas en cuanto al maquillaje de los zombies, es solo que la historia es demasiado aburrida.
De vez en cuando pasa que decido ver una película muy aclamada o muy famosa en la comunidad cinéfila… y no siento nada. Lamentablemente, me pasó con la reconocida “Je Tu Il Elle”, película dirigida por Chantal Akerman; la historia se trata de Julie (Akerman), una mujer que trata de superar el término de su última relación. La primera media hora vemos cómo se distrae reorganizando los muebles de su casa, luego conoce a un camionero y, finalmente, llega a casa de su ex, en donde podemos ver la primera escena de sexo lésbico del cine mainstream, razón por la cual entendería que la película sea tan conocida.
“Je Tu Il Elle” me pareció una película demasiado aburrida y lenta, cuyo llamativo sólo recae en una escena de sexo que parece una parodia.