Se necesita la confianza y seguridad de un hombre blanco como para arriesgarse a dirigir el remake de la que debe ser una de las películas más icónicas del cine de terror, pero el riesgo es innecesario cuando no hay nada nuevo qué decir. Gus Van Sant tomó el riesgo y dirigió una versión de “Psycho”, una reversionada casi cuadro por cuadro, con la excepción de que la modernidad de los ’90 le permitió grabarla en color, tomarse un par de libertades y ser algo más gráfica, y darle un walkman a uno de los personajes.
La trama también es la misma, no agrega ni quita nada, por lo que tampoco hay sorpresas en el camino, más allá de ver a ciertos actores si es que te gustan esos actores. Sé que, en su época, todo el mundo hizo mierda esta versión y, la verdad, es que no es un mal remake, es sólo que no ofrece nada, no dice nada. Pensé que esta era la época de los remakes innecesarios, pero los ’90 también tuvieron su cuota.
“Bruce Almighty” era una de las comedias de Jim Carrey que me faltaba por ver, pero también era una de las que menos me interesaba, a pesar de que estuviera dirigida por Tom Shadyac, quien también realizó dos de mis comedias favoritas de Jim Carrey, “Ace Ventura” y “Liar Liar”. Ambos se reunieron años después para esta película que, a pesar de tener sus momentos, no tiene la suficiente gracia como las demás.
“Bruce Almighty” cuenta la historia de Bruce Nolan (Jim Carrey), un ambicioso notero al que sólo envían a cubrir noticias extrañas o de poco interés, detalle que frustra a Bruce ya que quiere desesperadamente ser el nuevo conductor de noticias del canal. Bruce también está en una relación con la devota Gracie (Jennifer Aniston), personaje que, además de tener un trabajo, no tiene nada más que hacer que animar a su novio. Luego de un montón de cosas que no salen a su manera, Bruce se pone a cuestionar a Dios (Morgan Freeman) y es el mismo Dios quien lo desafía a hacer su trabajo si en verdad se cree mejor que él.
Lo mejor de la temática de “Bruce Almighty” es que hay demasiados guiños con los que hacer chistes, como responder plegarias en el correo electrónico, jugar con la sopa como si fuera el Mar Rojo, controlar el clima o arruinar la carrera de alguien más para mejorar la tuya, pero igual todo el humor físico y otras tallas no me parecieron tan buenas como en otras películas, aunque igual es muy divertido ver los comienzos de Steve Carell antes de The Office.