Nada más ideal que una película llamada “Fiestapatria” para adornar la celebración de esta semana.
Dirigida por Luis R. Vera, la película se trata de una reunión familiar que se desarrolla de la peor manera posible, ya que se juntan los parientes tanto de izquierda como de derecha para celebrar el compromiso de Álvaro (Tiago Correa) y Macarena (Adela Secall). La idea es de Isabel (Marcela Osorio), la madre de Macarena, pero las cosas se complican para ella cuando aparece Ernesto (Patricio Contreras), un tío de Álvaro que la reconoce como otra detenida de la dictadura militar.
Desde ese momento en el almuerzo, las tensiones comienzan a subir y no hay personaje que no tenga un roce con otro, desde el abuelo degenerado y facho pasando por el tío exiliado que regresa de Estados Unidos para la fiesta de compromiso; hasta Macarena se ve en conflicto cuando conoce a Cristián (Andrés Pérez), uno de los primos de Álvaro. La situación es tan estresante que cualquier discusión familiar en cualquier otra familia se queda chica al lado de estas personas, pero, como toda película chilena, tiene varias escenas innecesarias que no ayudan en nada al desarrollo de la historia.
Todos sabemos la historia del atentado a Pinochet en el año ’86, en donde la parte más triste fue que el atentado no consiguió su principal propósito: matar a Pinochet. En la película del mismo nombre, dirigida por Juan Ignacio Sabatini, se retratan los momentos previos al ataque, la preparación del Frente Patriótico Manuel Rodríguez y las consecuencias luego del atentado.
“Matar a Pinochet” también se centra en la comandante Tamara (Daniela Ramírez), una de las líderes del frente, personaje basado en Cecilia Magni, quien venía de una familia de clase alta, pero que estaba en contra de la dictadura; en un comienzo, la película se centra bastante en ella y en su vida, además de la vida de otros dos integrantes del frente, y poco se muestra de la planificación del atentado o de algo más de contexto, por lo que sentí que la película tenía un trasfondo, pero poco desarrollo.
De todas maneras, es una película interesante de ver, porque nunca está de más aprender sobre el tema, pero qué rabia que el frente no haya conseguido el propósito. Traidores hay en todas partes.
Creo que nos tienen muy acostumbrados a ver películas de dos amigas en donde la vida de una comienza a mejorar mientras que la vida de la otra toca fondo, pero pocas veces vemos historias en donde las dos vidas parecen ir igual de mal. Cristina (Mariana Derderián) es una dibujante que está pasando por una separación; tiene que cambiarse de casa y apenas tiene inspiración para trabajar; por otro lado, su mejor amiga, Susana (Paloma Salas), también sufre el término de una relación y debe lidiar con el nuevo pololo joven de su mamá y las deudas de su papá.
Una pelea entre ambas amigas causa que ambas se dejen de hablar y que sus problemas se sientan peor sin tener a alguien con quien hablar. Cristina, incluso, se involucra con su profesor de guión, un tipo violento, chanta e infiel; el peor error de Cristina no es que tome o fume o que no pueda superar a su ex marido, es el hecho de haberse metido con ese profesor. Y, a pesar de que la película sea nombrada en honor a ella, creo que debería llamarse “Ella es Cristina y ella es su amiga Susana”, porque ese personaje también ocupa mucho espacio en la historia, tanto que a veces sus problemas eran más interesantes que los de Cristina. ¿El perrito que se llama Karma? Adorable.
Me gustó que “Ella es Cristina” no escondiera su inspiración tomada de películas como las de Noah Baumbach, sobre todo de “Frances Ha”, porque una de las cosas que más me falta en el cine chileno es ver algo más de esa variedad.
Antes de instalarme a ver los premios Emmy, la película del día fue “Bill & Ted's Excellent Adventure”, una de esas películas gringas de culto que sólo aparecían en el cable muy tarde en la noche. La película cuenta la aventura de dos mejores amigos, Bill (Alex Winter) y Ted (Keanu Reeves), quienes están a punto de reprobar el ramo de Historia y necesitan presentar el mejor de los informes para pasar de curso y, al mismo tiempo, evitar que Ted sea enviado a la escuela militar y separar la banda que ambos amigos formaron.
Es tan importante que la banda no se separe que un viajero del tiempo, llamado Rufus (George Carlin), llega a buscar a los amigos para evitar su separación y les presta la máquina del tiempo para que pasen a buscar a distintas figuras históricas para que ellos ayuden con la tarea. Es así como Bill y Ted viajan a la Francia de Napoleón Bonaparte, conocen a Juana de Arco y a Sigmund Freud, y reclutan hasta a Abraham Lincoln para que coopere con la causa.
“Bill & Ted's Excellent Adventure” es entretenida y está llena de chistes livianos, pero la única razón por la que es una consideraba de culto es por Keanu Reeves.