Día 219: Psycho (1998)

 

Se necesita la confianza y seguridad de un hombre blanco como para arriesgarse a dirigir el remake de la que debe ser una de las películas más icónicas del cine de terror, pero el riesgo es innecesario cuando no hay nada nuevo qué decir. Gus Van Sant tomó el riesgo y dirigió una versión de “Psycho”, una reversionada casi cuadro por cuadro, con la excepción de que la modernidad de los ’90 le permitió grabarla en color, tomarse un par de libertades y ser algo más gráfica, y darle un walkman a uno de los personajes.

La trama también es la misma, no agrega ni quita nada, por lo que tampoco hay sorpresas en el camino, más allá de ver a ciertos actores si es que te gustan esos actores. Sé que, en su época, todo el mundo hizo mierda esta versión y, la verdad, es que no es un mal remake, es sólo que no ofrece nada, no dice nada. Pensé que esta era la época de los remakes innecesarios, pero los ’90 también tuvieron su cuota.

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