Día 174: Dolor y Gloria (2019)

 


No es sorpresa para nadie que las películas de Pedro Almodóvar siempre han tomado mucha inspiración de sus experiencias de vida, como su crianza rodeada de mujeres o sus inicios en Madrid, pero “Dolor y Gloria” debe ser su película más personal hasta el momento. Me encanta que sea lo más autorreferente posible, porque siempre me ha parecido una de las personas más interesantes del cine y, si puedo conocerlo a través de sus historias, ya es más que suficiente para mí. 

A pesar de que se trata de una autobiografía, Almodóvar también recurre a la ficción para contar la historia de Salvador Mallo (Antonio Banderas), un director de cine consagrado ya en un avanzado punto de su carrera, pero donde, de todas maneras, tiene que lidiar con el bloqueo de escritor. Salvador es un hombre solitario, que está enfrentando la reciente pérdida de su madre y los achaques diarios correspondientes a su edad; vive en un departamento que necesito comprar o copiar su diseño y en su computador tiene varios documentos Word en los que está trabajando, incluido uno llamado “Extraña Forma de Vida”. Awww.

Una de sus primeras películas, “Sabor”, va a ser reestrenada, por lo que Salvador debe reencontrarse con su protagonista, Alberto Crespo (Asier Etxeandia); ambos no se hablan desde el estreno original de la película, por lo que su reunión podría ser tan dulce como amarga. Al mismo tiempo, “Dolor y Gloria” nos muestra flashbacks de la infancia de Salvador y de lo mucho que su madre y las mujeres a su alrededor influyeron en su vida, así como también otro reencuentro que la reunión con Alberto traerá a su vida: el de Federico (Leonardo Sbaraglia), un antiguo amor que Salvador había perdido por culpa de sus adicciones.

Entre recuerdos y reencuentros, “Dolor y Gloria” se da en un contexto melancólico que funciona gracias al carisma de sus historias; no es un cuento triste ni apagado, sino que es uno adorable y sincero que permite conocer más tanto la mente como el corazón de Pedro Almodóvar. Si antes ya lo quería, ahora necesito que me adopte para poder conversar de películas todo el día.

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