Día 22: Infinity Pool (2023)

 

“Infinity Pool” es como una historia sacada de “The White Lotus”, pero llevada a los horrores de lo extremo. Dirigida por Brandon Cronenberg, la película se trata de James Foster (Alexander Skarsgård) y su esposa, Em (Cleopatra Coleman); mientras ella es la hija de un renombrado y millonario editor, James es un escritor que lucha por conseguir inspiración para su próxima novela, por lo cual ambos se van de vacaciones a un lujoso resort ubicado en Li Tolqa.

En aquel lugar conocen a otro matrimonio, el de Gabi (Mia Goth) y Alban (Jalil Lespert); ella es una fanática de la única novela que James ha publicado y Alban hace todo lo que ella dice. Ambas parejas comienzan a pasar tiempo juntos, pero, cierta noche, James atropella a una persona y es llevado a la cárcel; ahí aprende que tiene dos opciones: morir a manos del primogénito del hombre al que mató a modo de venganza o aceptar una clonación y que su nueva versión sea ejecutada en su lugar.

Como si aquello no fuese trauma suficiente, James pronto se entera del grupo que lideran Gabi y Alban, grupo de privilegiados inconscientes que utilizan la clonación para seguir cometiendo crímenes sin enfrentar las consecuencias. “Infinity Pool”, de esa manera, empieza como una historia y termina como otra; el misterio y la incomodidad nunca desaparecen, pero sí lo hace el interés por cualquiera de los personajes. No es que la historia aburra, es simplemente que después ya nadie importa mucho; James no tiene carácter, Gabi es insoportable y el resto sólo sigue al de al lado.

Brandon Cronenberg al menos se diferencia del estilo de su padre con “Infinity Pool”; o quizás yo estaba esperando algo más perturbador.

0 comentarios