Todavía me acuerdo de toda la controversia que causó el corte al rape que se hizo Demi Moore para “G.I. Jane”; que era demasiado arriesgado, que no se veía bien, que ni siquiera se veía femenina, pff, sobre todo porque el año anterior ella había protagonizado “Striptease” y ya sabemos lo sexualizada que era su imagen. También recuerdo que vi “G.I. Jane” cuando era chica, pero no puedo acordarme del final o de cosas como que aparecía Viggo Mortensen.
Hace un poco comenzó a impartirse un programa de entrenamiento para mujeres que quieran unirse a los Navy Seals, pero en los ’90 eso estaba muy lejos de ser una realidad; “G.I. Jane” trata del primer programa que el gobierno gringo intentó poner en práctica y de la única mujer que logró unirse. Jordan O'Neil (Demi Moore) es la teniente escogida y, desde el comienzo de su entrenamiento, tiene que lidiar con discriminación y sexismo; la escogen porque se ve más femenina que otras mujeres, ninguno de sus compañeros cree en ella o la quieren cerca, ni siquiera en la misma habitación, la acusan de lesbiana, las burlas son constantes, así como también la desestimación, pero Jordan no se rinde y sigue con el entrenamiento tan bien como lo haría cualquier hombre.
Temí mucho por el personaje de Jordan al verla rodeada de hombres que, a pesar del homoerotismo, pueden llegar a ser machistas y violentos; para mí, el acoso hubiese sido mucho peor que ese entrenamiento tan exigente. La actuación sensible y honesta de Demi Moore consigue que siempre le estés haciendo barra al personaje; obvio que no es la mejor película del mundo, pero “G.I. Jane” se llevó muchas críticas injustas en su época.
'90
1997
Anne Bancroft
Cine estadounidense
Demi Moore
Drama
Jason Beghe
Jim Caviezel
Josh Hopkins
Lucinda Jenney
Morris Chestnut
Ridley Scott
Scott Wilson
Viggo Mortensen


0 comentarios