En 1979, Rodney Alcala fue arrestado luego de cometer una serie de asesinatos a mujeres a las que engañaba con que era un fotógrafo; Rodney las llevaba, supuestamente, a una locación lejana y las atacaba sin piedad. El tipo era un perdedor, pero como la mayoría de los asesinos seriales, tenía una personalidad carismática y era lo suficientemente inteligente como para mantener su fachada durante años; su personalidad también lo llevó a participar en el programa de televisión “The Dating Game” en 1978, quizás el detalle más conocido de su vida.
Anna Kendrick tomó la historia de Rodney Alcala para realizar su debut como directora con “Woman of the Hour”. En esta película, interpreta a Sheryl Bradshaw, una aspirante a actriz que no ha podido conseguir ningún trabajo que la catapulte a la tan deseada fama; a pedido de su agente, Sheryl decide participar en “The Dating Game”, ya que el programa podría ayudarle a ganar algo de notoriedad. A pesar de sus dudas y de sus nervios, Sheryl se convierte en una interesante invitada y debe elegir entre tres solteros: uno sin cerebro, otro machista y, ¿el tercero? Nada menos que Rodney.
Al mismo tiempo que el programa sigue su curso, “Woman of the Hour” también nos muestra, a modo de flashbacks, algunos de los crímenes que Alcala ya había cometido y por los que ya había sido procesado; aun así, el tipo gozaba de libertad y hasta tenía tiempo de ir a la televisión, porque no era suficiente secuestrar mujeres y niñas a plena luz del día, también intentó hacerlo delante de la mirada de todo un país. Una persona en el público incluso lo reconoce, Laura (Nicolette Robinson), pero nadie le cree y su novio, por ejemplo, sólo asume que debe tratarse de alguien que se parece a Rodney, porque un programa de televisión nunca permitiría que un pervertido como él saliera al aire.
Frente a la situación de Laura, “Woman of the Hour” no hace más que recordarnos que, cuando se trata de estos crímenes, o estamos solas o sólo contamos con la ayuda de otra mujer. Por ejemplo, las únicas personas que son amables con Sheryl durante el programa son las maquilladoras o, cuando Sheryl accede a una cita con Rodney, una sola mirada de miedo a la mesera es suficiente como para que ella se de cuenta y mienta al decir que el local ya está cerrando, pero luego, cuando Sheryl debe caminar sola hasta su auto, en un estacionamiento solitario y oscuro, la película nos recuerda ese miedo universal que experimentamos todos los días al caminar con llaves entre nuestros dedos.
“Woman of the Hour” es una película de terror para las mujeres, pero que, al menos, trata con respeto la temática de los feminicidios; esa es la razón principal por la que necesitamos más directoras y, en especial, en este tipo de películas. Gracias a la mirada de Kendrick, entendemos perfectamente lo que Alcala hacía sin tener que estar enfocándonos diez minutos en el ataque en sí o sin tener que dejar la cámara concentrada específicamente en alguna parte del cuerpo de algunas de las actrices; también se refleja el miedo de caminar sola de noche, el no poder decir que no con firmeza ya que corres el riesgo de morir y tener que acceder amable y nerviosa cuando tu instinto te dice lo contrario, e incluso la maldición de tener que sonreír todo el tiempo para que los demás no crean que eres pesada.
En cuanto a Rodney, después de su aparición en público, continuó cometiendo crímenes como si nada y no fue sino hasta un año después que, por fin, lo condenaron a muerte. Murió en 2021.