Siempre que los niños hablan de sus amigos imaginarios siento escalofríos, porque todos sabemos de lo que en realidad están hablando y películas como “El Orfanato” reflejan este miedo. La película se trata de Laura (Belén Rueda), una mujer que regresa a vivir al orfanato en donde creció, pero ahora vuelve con su marido Carlos (Fernando Cayo) y su pequeño hijo Simón (Roger Príncep), quien es quien comienza a jugar con varios de sus nuevos amigos invisibles.
Aunque en un principio, Laura desestima las cosas que Simón le dice, la protagonista empieza a creer cuando comienzan a suceder cosas muy extrañas, incluida la desaparición de Simón. Laura comienza a investigar por cuenta propia y es así como llega a la historia de Tomás, un niño que había vivido en el orfanato y que, al igual que Simón, también había desaparecido misteriosamente… en un principio.
“El Orfanato” es de esas películas que retrata muy bien el terror de lo cotidiano y, a pesar de que el terror no sea el terreno exacto del director Juan Antonio Bayona, se nota y se agradece el aporte como productor de Guillermo del Toro.
























